sábado, junio 13, 2026

Tu juegas conmigo. Conoces a mi paciencia y la pones contra mí, para que no me reconozca y me convenza con un mísero castillo y un felino despensero. Pero a veces, puede más la razón aún cuando no hay congelador llevado a la acción de su interior.

Pero en medio de esa afición lúdica por minimizarme. Veo tu pasión detenida por la historia. Y veo también el amor que originas con tu paciencia. Con la que no juego y porque sabes que siempre me ganarás en las cartas. Y yo en el póker; que aún no sabes cómo es.

Es Lícito Mirarte

Y  jugar con tu experiencia
    mientras evoco a una galleta

    mientras la complemento con café
    para despertar al mundo
con mis ideas.

Es lícito sentirte
Y predecir tus sonrisas

    en medio del tiempo
    o para dar paso

A publicidad.

Porque son otros tiempos.
Es lícito mirarte.


La niña y con la bestia nos miran
    y sonríen presagiando el tiempo
    de claros crines y azules infinitos
creando luces y parte de nosotros.

En recuerdos.

La niña y con la bestia perciben
    ese temor natural a las fibras del viento
    esa mañana con presencias vespertinas
como una prueba de inclemencias.

Alejadas.

En tanto los dos 
y pero van.
    


Me tienes

Me tienes. Y mientras me tienes sonríes. Como un precipicio de placer. Me tienes y me cautivas como un rocío de plata perforando mi sonrisa, con su calor. Con su dimensión. 

En la mínima inmensidad de pasos y bondades. En esa dicha de que eres más productiva que el mineral. Tienes a las constelaciones sobre tus caderas. Y me tienes.

¿Qué aprecias hoy?

Ni bien existimos
y ni bien transcurrimos

Somos llama en ese herida que no es verso.

En cada instante
en ese recorrer de tu origen

Hay tanta soledad como una toalla envenenada.

En su frescura.
En tu sonrisa.

jueves, mayo 28, 2026

Juguete Pendiente

El niño no quería frazada
    sus vecinos mucho menos

Ellos tenían la idea
    que aquel banner y ese anuncio
    más grande que el techo de sus casas

Aludían a una Navidad adelantada
como un sueño americano.

No era tiempo de abrigos, porque para eso
    la abuela o la madre cocinan
        en contiguo a la habitación

Y por eso un juguete, no puede quedar pendiente.

¿Por qué y a quién
se le ocurrió eso?


El tiempo es escarlata. Tú una revelación que sonríe y me secuestra con su historia. Un texto encuadernado sobre mi piel que ruega volver a la imprenta de tu vida. Inalcanzable como los caballos de fuerza que pregonan tus cabellos.

Pero no soy aquel apto a encontrarse en tus linderos. Porque no eres la figura adhesiva de la que todos hablan y están dispuestos a sacrificar. El tiempo es tu mirada apoyada de mis manos. Infinita.

Son Tus Noches

El milagro de la prueba. El canto amargo del llanto que se somete a un paseo. El milagro que no aprueba un paseo porque está hecho de la luz con que se construye la oscuridad. Milagro que son tus noches.

Porque creces raudamente. Porque de luces y pasos nos construyes un legado. Que eso de mirar y apenas mirarte es verte crecer como una estrella. Y que no tiene razón alguna el universo de apagar.

Son tus noches, tu refugio y tu eternidad sobre nuestros brazos. Son tus noches.

Niña apenas
Infinita de sedas
Besos de armario

Y tan infinita como estrella.

Niña apenas de luces
casi enfrente de todos
como el rojo encendido
de tu fuerza

Niña de mi piel.

Preciso Hallar

Esa cura que se extiende a la historia
esa quietud que me lleva a tu cuerpo

Empero no estás.

Como una Trinidad cargada de oraciones
Como una efigie enterrada de misterios

Así preciso hallar aquello
que requiero
para no hallarte.