Y una manzana a la mitad, que reduce tus labios
a la excelencia de una tarde perfumadacon cláusulas y estructuras también a medio terminar
Acaso por las dudas de ese ERP que apenas solventa
un sentido al café sin filtro contractual
o su ligero paso por una sesión de equipo interno.
Tienes arbitraje en tu mirada, y quiero decretar el que me atrape
y que dirime con su profundidad, a la paciencia de mis tardes
Contigo.