jueves, julio 30, 2026

Versos Inestables

 Creo fingir apenas
            porque tu voz me atrapa
                    y me dice que tan privada
                            es la vida que nos separa
                                    como una fatalidad ecuestre.

                                    En ese sentido leo tu nombre
                            y lo memorizo en armonía,
                
    que resulta como un dogma
        
    ajeno y escaso de escritura
e incierto a tu orden.


Anhelo escucharte como sentirte. Oir tus pasos y palpar tu existencia con el fuego de mi ser, sumido a la historia. Anhelo apostar mis segundos por un castigo menor que tenga tanto de tu piel como de tu sonrisa.

Y esa sola fantasía no se encuentra entre nosotros. Y el mundo así transcurre como una idea legítima que se apodera de nuestro ser y de estas líneas.

Vivo
como espero

Y espero
como transcurro

    sobre las rieles de tu cuerpo
    las vías férreas de tu existencia

Con sonidos y bordes
de silicio

De claros nombres y figuras
que se escapan del recuerdo.

En Medio y Sin Tiempo

Tu mirada me acaricia y como la nieve, hierbo de amor en tu recuerdo. Tus manos me infectan de dulzura, y tu sonrisa; resplandor en clave de sol que me transporta. En medio y sin tiempo.

Tu voz que me alivia como el viento, tu canto de luz infinitesimal. Tus labios que evocan claras sinfonías, tus partituras de piel; encanto de luz que me recorre a solas. 

En medio y sin tiempo.

Una Parte que Falta

Y que no es tu mirada,
    sino ese pensar
    que se reitera a sus anchas

Y que nos deja de pie
    frente a la duda
    
    frente a los bosques.

Ese pensar recae
en tu ausencia

Y es impensable.

sábado, julio 25, 2026

Clave de Voz

En tu mirada,
    en ese paso del tiempo
    que se esconde en tu piel

Y que me pides despejar
de entre los sonidos

Y la lejanía.

Porque no hay más espacio
    hacia tu ser
    que esta vía que se expande

A tus deseos.

Punzocortante es tu mirada que escapa de la mía. Es tu frenesí agotado por el ayuno. Delirante en como abuso de tus formas, tu paciencia y tu sonrisa.

Para tejer con el bisturí una capa de prisa y un manojo de nervios.


Niña
que te gusta volar,
regálame tu tiempo
para acumular millas.

Ese silencio
que tu mirada esconde,
por una figura de ausencia
o una compañía de lo más culpable.

Queréllame

Y haz de tu corazón
un ergástulo con tus manos de rosas
con tu sed de abrazos que nos separan.

Haz de mi el compañero
de tus juegos sobre el viento.

Vuélveme un niño.

Te Enseño a Jugar

Porque nos acerca a las sonrisas como una infestación de abejas y sus mieles. Porque lo infinito se resume en una caricia y tu crecer es tán fatídico como el amor que no sabe del tiempo.

Te enseño a jugar y los minutos son como un cansancio en lo invisible. Aprendo de tu sueño y la calma no es más que un tipo de cambio que nos deja tranquilos. Por un futuro juntos y pero jugando.

Entre tus Sombras

Quiéreme
como el fuego,
como el fragor
de un campo encendido

En decibeles plagados de agonías.
En instantes inextinguibles.

Entre tus sombras.