No ser ser , no ser placer y
resplandecer.
No ser libre, no ser alpiste y
volar.
No ser deseo, no ser sincero y
renacer.
No ser silencio, no ser intento y
luchar.
No ser oquedad, no ser equidad y
segmentar.
No ser, no ser recuerdo no ser esfuerzo y
palidecer.
No ser un sol ahito no ser, no ser sincero y
no ser.
viernes, diciembre 22, 2006
miércoles, diciembre 20, 2006
No Merezco III
No merezco una sonrisa a gritos o una caricia a llantos, sólo un condimento apropiado al simple gusto de vivir no mereciendo.
Y que es lo amterial in un suspiro, sin un llamado al saber a ausencias de desayunos, a ligeras presencias acabada una prueba criminal.
No merezco un presente a oscuras, un pasado herido y luminoso, ni un futuro cauteloso, tan solo sentir que de herramnientas una, posee cada brazo.
Y terminar con todo ahuyentandome del tiempo, las decididas tardes fuera del dia , cercana a una noche rodeada de miseria y de histeria, No Merezco.
Ricardo Palma
03/06/06
Porque Así Funcionan Las Cosas
a Marita
Es comprensible el afirmar que la chicha de jora (a la postre del almuerzo), fue más voraz que el aguardiente y más letal que el ayahuasca, si se trata de festejar un día y una bienvenida.
Me acoge así este banquito, al lado de un Banco más patriota que mártir andino, y más que mártir es este banquito, elegido entre mártires de al lado de su día.
Y oración pide la noche, pide el Leon 265,pide el Salvador que gusta mirar a sus líderes por debajo de si.
Y el estigma que decae en comunión y en gluteos confundidos en afinidad.
Me acoge un árbol su quietud, como que funcionan las cosas de este día presuroso, donde parte de si a partir del remojo de frías hostias viriles.
Donde a partir del silencio y aparte de él, puedo manejar un bolígrafo como ritmo de amor.
Es compresible, como que así funcionan mejor las cosas, las que acogen las que oran, las que acogen y recuerdan aparte si es que parten y a partir de lo que parten.
Surco
29/06/06
Me acoge así este banquito, al lado de un Banco más patriota que mártir andino, y más que mártir es este banquito, elegido entre mártires de al lado de su día.
Y oración pide la noche, pide el Leon 265,pide el Salvador que gusta mirar a sus líderes por debajo de si.
Y el estigma que decae en comunión y en gluteos confundidos en afinidad.
Me acoge un árbol su quietud, como que funcionan las cosas de este día presuroso, donde parte de si a partir del remojo de frías hostias viriles.
Donde a partir del silencio y aparte de él, puedo manejar un bolígrafo como ritmo de amor.
Es compresible, como que así funcionan mejor las cosas, las que acogen las que oran, las que acogen y recuerdan aparte si es que parten y a partir de lo que parten.
Surco
29/06/06
Consejos Claves Para Ciervos Desrenados

En cuanto al alimento
Evitar cualquier casual contacto con
las deyecciones propias de
un caballo soñador a menos
que sea del todo digerible.
En materia de histeria
Olvidar los humores en
plena distinción de humana hembra
o ante el exceso del llorar en
las tardes ajenas al trote.
En lo referido al agredido
Pasar por alto las puntadas siempre
y cuando no tiendan a lo cervical
y cuando escape del dominio del
ungulado espacio corporal.
Para la tarde
Algo reluciente ante falsas vistas
y al cuerpo de excedente
y su alarde
Dos nociones de luna y una fruta y
para clamor del gusto que llega a punta.
Pocesos Líricos II (La Piel)
He nacido para exaltar tu cuerpo con mi cuerpo, para ignorar tu peso y besarlo como beso al mundo y al tiempo, cuando te poseo, galopante sol; mi voz en tus labios, mi gozo en tus pechos, mi placer en tu monte de Venus. He nacido para nacer sin haber nacido he ahí el por qué.
Por que si de puro tiempo se amase, seis serían las divisiones de una lagartija frente a una piedra inmunda de terror con color a civilización, a pasos a sacrificios o a cocinas. Por que si de puro querer se llegaría a un vientre ante la llegada de una cigüeña empresarial, con sus letras bajo el brazo que de seguro irán a alguna boca del tiempo o del pensar displicente.
He nacido para mudarme de erecciones mientras beso tus jadeos, mientras presiono mi vida por una ilusión que se bañe con tu nombre o con tus voces. He nacido para inmolarme en tus caricias para decir humildemente que si puedo y que voy a llegar, al ultimo baile del cielo nocturno a sed de estrellas fugaces.
Fugaces sí, pero que hay de los proyectos, de los métodos de graduación basados en tres fases, como que tu vivir llega al grado máximo, a crucial deyección y uso de ello. Fugaces sí, pero al costo de un apellido sumido en intolerancia , en vacíos superpuestos al deber, como vergüenza de recubrir al que imparte , al que nutre de sapiencia al nivel de magnéticos resabios del deber.
He nacido para rendirme a tu elegancia, a tus ritmos sustos de un Eros modernamente avasallado; como que del tipo de tu cuerpo se alimenta y puebla a su especie alada, de cuentos. He nacido para herirme de gozo evaluando y explorando la calidad de tu origen; como el control que no pisa al respeto y decir vulgarmente, que soy tuyo y felizmente de nadie.
Nadie besará las rosas a razón de orgullos desnudos recubiertos de blancura, buen preludio para un choque de luz a gemelas tendencias, mira que mirar es insuficiente, será que respirar es tan excitante como el esperar. Nadie explicará la esencia de un cuerpo sumido en secciones, esta vez con fines didácticos; así así el recuerdo secuestra orgánicamente su indecencia y lo llevara a procesar.
Es la raíz que invade la actitud de poder ser sin dejar de ser, es la raíz la actitud de servir sin dejar de sentir; es la raíz luego luego las voces sin su punto aparte, que han de gozar por sus quehaceres vanos, porque a gozar se dijo alguna triste vez, porque el mundo se acaba a fuer de procesos líricos.
Por que si de puro tiempo se amase, seis serían las divisiones de una lagartija frente a una piedra inmunda de terror con color a civilización, a pasos a sacrificios o a cocinas. Por que si de puro querer se llegaría a un vientre ante la llegada de una cigüeña empresarial, con sus letras bajo el brazo que de seguro irán a alguna boca del tiempo o del pensar displicente.
He nacido para mudarme de erecciones mientras beso tus jadeos, mientras presiono mi vida por una ilusión que se bañe con tu nombre o con tus voces. He nacido para inmolarme en tus caricias para decir humildemente que si puedo y que voy a llegar, al ultimo baile del cielo nocturno a sed de estrellas fugaces.
Fugaces sí, pero que hay de los proyectos, de los métodos de graduación basados en tres fases, como que tu vivir llega al grado máximo, a crucial deyección y uso de ello. Fugaces sí, pero al costo de un apellido sumido en intolerancia , en vacíos superpuestos al deber, como vergüenza de recubrir al que imparte , al que nutre de sapiencia al nivel de magnéticos resabios del deber.
He nacido para rendirme a tu elegancia, a tus ritmos sustos de un Eros modernamente avasallado; como que del tipo de tu cuerpo se alimenta y puebla a su especie alada, de cuentos. He nacido para herirme de gozo evaluando y explorando la calidad de tu origen; como el control que no pisa al respeto y decir vulgarmente, que soy tuyo y felizmente de nadie.
Nadie besará las rosas a razón de orgullos desnudos recubiertos de blancura, buen preludio para un choque de luz a gemelas tendencias, mira que mirar es insuficiente, será que respirar es tan excitante como el esperar. Nadie explicará la esencia de un cuerpo sumido en secciones, esta vez con fines didácticos; así así el recuerdo secuestra orgánicamente su indecencia y lo llevara a procesar.
Es la raíz que invade la actitud de poder ser sin dejar de ser, es la raíz la actitud de servir sin dejar de sentir; es la raíz luego luego las voces sin su punto aparte, que han de gozar por sus quehaceres vanos, porque a gozar se dijo alguna triste vez, porque el mundo se acaba a fuer de procesos líricos.
En el mismo salón de clases
La Molina
05/11/05
de Extravíos del Rubor
Procesos Líricos (Apuestas a la Piel)
La Molina
05/11/05
de Extravíos del Rubor
Procesos Líricos (Apuestas a la Piel)
martes, diciembre 19, 2006
Incentivo al Verso

De reverso el medio en su occidente, en color dolor de sombras, la razón en su tez variedad sonora; su ilusión, cereal de sombras.
El converso que escapa de su hoguera, la cabeza que devora su bandeja, la noción que imparte su ignorancia y el sentido; mar y arrogancia.
De razón así el verso, en cada espacio que ausculta la rima, en cada segmento que llama a su fuerza, en cada horizonte en frente de sus velas, de sus luces
En cada aurora que renace, en flor, en piel, en inmanencia, sin fe sin ser, llama al fundamento cual resquicio del tiempo, cual incentivo inverso; incentivo al verso.
El converso que escapa de su hoguera, la cabeza que devora su bandeja, la noción que imparte su ignorancia y el sentido; mar y arrogancia.
De razón así el verso, en cada espacio que ausculta la rima, en cada segmento que llama a su fuerza, en cada horizonte en frente de sus velas, de sus luces
En cada aurora que renace, en flor, en piel, en inmanencia, sin fe sin ser, llama al fundamento cual resquicio del tiempo, cual incentivo inverso; incentivo al verso.
Procesos Líricos (Apuestas)
Sentir nuevamente las garras del tiempo, incrustándose en esa inmensidad llamada pobremente piel. Pero esta vez no será acompañante el motivo, motivo que irá del lado lúcido, más conocido por sus pócimas de envidia o de sus colores provenientes de un deseo arrancado del jardín de la codicia, llamada avaricia.
Caricia se contempla en silencio olvidando a su noble c de castidad, cariño y caridad; caricia que recuerda que su a, como que ama su alegría y armonía, la risa con su i en la caricia y recordarte, recordarte en la vez que penetré tu inocencia en tu inteligencia, recuerdas que descendí a tus lentes al son de las muertes de mi cuerpo.
Sentir nuevamente las garras de un poder humilde de injusticia color concesionario, y a cada razón un espacio y a cada espera un dolor de corazón irracional. Como mandado al amanecer por desayunos panes, que revisten al pecado con su ictericia con su espera a fuer de saetas y muere la suerte.
Suerte ayer te visité con rosas chocolates y delicias mudas; al recinto de cansancio en sus palabras armadas, las que protegí urgentemente, deduzco a prisa, al paseo de un ser que no recuerdo ya al que alguna vez fui llevando mi prisa y mis olores, olvidando a los llantos faltos de tarjetas, besitos de verano y algo de aliento a su color pues estaba triste y exhausta y te encuentro a días si existe, gracias venga el cobre.
Sentir nuevamente el peso del tiempo, en cada descarga en cada abordo sin destino sin langostas, y por qué reír si el ser está ausente, mas vale con salvarlo o por lo menos llevarlo al más allá. Como música destinada a una fracción de vida que ha de escapar, como que hay algo allá arriba o allá abajo, sin entendimiento sólo el color de la depresión.
Depresión, no me diste las al que te pedí, sí sí aquella en cuya nocturnidad, duermes y te ahogas a la vez, sí sí la que se extrae y oculta. Ahí reposaré vagamente, me llevaré tu excepción, me moveré ante tus lentes, seré más útil que un vacío exportable, naufragaré hasta cubrir tus letras, tu arena; esta vez será parecido al estado en el que procesan la sal.
Caricia se contempla en silencio olvidando a su noble c de castidad, cariño y caridad; caricia que recuerda que su a, como que ama su alegría y armonía, la risa con su i en la caricia y recordarte, recordarte en la vez que penetré tu inocencia en tu inteligencia, recuerdas que descendí a tus lentes al son de las muertes de mi cuerpo.
Sentir nuevamente las garras de un poder humilde de injusticia color concesionario, y a cada razón un espacio y a cada espera un dolor de corazón irracional. Como mandado al amanecer por desayunos panes, que revisten al pecado con su ictericia con su espera a fuer de saetas y muere la suerte.
Suerte ayer te visité con rosas chocolates y delicias mudas; al recinto de cansancio en sus palabras armadas, las que protegí urgentemente, deduzco a prisa, al paseo de un ser que no recuerdo ya al que alguna vez fui llevando mi prisa y mis olores, olvidando a los llantos faltos de tarjetas, besitos de verano y algo de aliento a su color pues estaba triste y exhausta y te encuentro a días si existe, gracias venga el cobre.
Sentir nuevamente el peso del tiempo, en cada descarga en cada abordo sin destino sin langostas, y por qué reír si el ser está ausente, mas vale con salvarlo o por lo menos llevarlo al más allá. Como música destinada a una fracción de vida que ha de escapar, como que hay algo allá arriba o allá abajo, sin entendimiento sólo el color de la depresión.
Depresión, no me diste las al que te pedí, sí sí aquella en cuya nocturnidad, duermes y te ahogas a la vez, sí sí la que se extrae y oculta. Ahí reposaré vagamente, me llevaré tu excepción, me moveré ante tus lentes, seré más útil que un vacío exportable, naufragaré hasta cubrir tus letras, tu arena; esta vez será parecido al estado en el que procesan la sal.
Es la raíz que invade de lecciones la corteza del entendimiento, es la raíz que se nutre quebrando y creciendo, deformando y conservando; es la raíz no el acierto, no el medio para cubrir mi costado de inferioridades, de cuestiones labiales o de formas corporales, para ser quien por ellos, por quien sentir desde ello, a guisa de procesos líricos.
En un salón de clases
La Molina
05/11/05
de Extravíos del Rubor
Procesos Líricos (Apuestas a la Piel)
lunes, diciembre 18, 2006
Poema con Sabor a Gelatina
...de melanina, Mesalina
casta del color de
dientes,residentes.
eficiente con los años
en el fruto del ocaso, entibiada
la fruta que deyecta el año
en sabor,sabor a gelatina.
casta del color de
dientes,residentes.
eficiente con los años
en el fruto del ocaso, entibiada
la fruta que deyecta el año
en sabor,sabor a gelatina.
Poema con Sabor a Mazamorra
...más amor la rosa
dolorosa,sabor
del barro que cocina
ls fragancias
sabor, sabor a mazamorra.
más ardor candor la moza
vierte el fragor las
cáscaras de piña
primavera,pide al día
el gusto, gusto
y sabor, sabor a mazamorra.
dolorosa,sabor
del barro que cocina
ls fragancias
sabor, sabor a mazamorra.
más ardor candor la moza
vierte el fragor las
cáscaras de piña
primavera,pide al día
el gusto, gusto
y sabor, sabor a mazamorra.
Me gusta
La sal y el tubérculo sumidos en un tantra predispuesto al sabor.
Me gusta el llanto del tren que procura no mancharse de metales o de sangre, que de alguna u otra forma la heredó.
Me gusta la esencia del oído que teme y juzga el resultado de un elucubrar de sonidos.
Me gusta el oprobio hacia la muerte hacia sus molduras de tiempo, hacia sus iniciales que me recuerdan tu género.
Y por sobre todo...
Me gusta tu rabel el balanceo de sus componentes cual péndulo sin ángulo de retorno, solitario y sin rumbo.
Me gusta la imagen de su indiferencia que dilata mis pupilas, que la lleva a estrellas invisibles que se encadenan en el aire, alterando mi razón y mi mirada.
Me gusta.
Me gusta el llanto del tren que procura no mancharse de metales o de sangre, que de alguna u otra forma la heredó.
Me gusta la esencia del oído que teme y juzga el resultado de un elucubrar de sonidos.
Me gusta el oprobio hacia la muerte hacia sus molduras de tiempo, hacia sus iniciales que me recuerdan tu género.
Y por sobre todo...
Me gusta tu rabel el balanceo de sus componentes cual péndulo sin ángulo de retorno, solitario y sin rumbo.
Me gusta la imagen de su indiferencia que dilata mis pupilas, que la lleva a estrellas invisibles que se encadenan en el aire, alterando mi razón y mi mirada.
Me gusta.
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