martes, junio 17, 2025

Encadenado al Futuro

La música trasciende frente a mi memoria
hay un soneto amargo, carente y en sombras
que me dice que eres frágil a mi historia

de suertes y atardeceres
sumidos a la gloria.

De pronto es sólo un desear ante lo distante
porque tu gracia no transcribe mi mirada
y hay más desazón en el mirar que en separarte

de fugaces luces y claveles
que recrean lo elegante.

Y es como quiero así
encadenarme a ti

frugal y ocular y sin futuro.

Ese resort lleva una historia

No hay forma de que la cámara percute
a treinta grados mientras te apoyas del borde
y de la piscina.

Ese resort lleva una historia.

Ni que evoques panoramas única y sola
aún con una cuenta que llega a más de veinte pisos
y sin vista al mar.

El esfuerzo no se mide por likes
ni por asomos.

Una historia lleva ese resort...

Branding al estilo chosicano

Musitar
no lleva el ritmo
de la elegancia
    ni menos nos rectifica.

En cambio musitando
tiene el poder de una corta sinfonía que se acorta
a un susurro o a una gota de proletariado
        y uno no es quien y cuando como para afirmarlo.

Yo no resulto.

Yo concibo e intenciono
para dejarte una pieza de mi
en el sol que lastima si sonríes.

Un sol chosicano.


martes, abril 29, 2025

Cuando lo que no te mueve es un viaje

El ángulo, por matemática o según su ramificación, correspondería a un obtuso. La agudeza de esta afirmación no recae al sólo hecho del cálculo ni de la precisión. Sino de una falta de escuadra y reglas, como las que usaba el profesor de matemática con filiación a Patria Roja.

Mi ángulo es mi pensamiento, y que de por sí ya no se sorprende con un boleto de avión o un sello para un pasaporte del que nunca aprendí su número. ¿Entonces, qué tipo de pensamiento debería proyectar en este sentido de reloj?

El pensamiento del paso del tiempo, del libro por escribir, del jardín por reflotar o del pequeño ser que cubrirá mis horas de desvelos pero de dicha. He ahí mi pensar y tal vez mi nueva esencia. 

He ahí de por qué lo pienso todo postergar.

No se trata de la calma

Quiero despertar contigo.

Olvidarme de tu paso por los Alpes,
con la mirada abyecta del tipo de cambio.

Del charco que cruzamos a duras penas
con las ganancias de la nocturnidad.

Quiero olvidar contigo.

La sola idea de perdernos en un París diminuto,
con su paso férreo imperecedero.

En el aburrimiento de los gastos
con la mísera denegación del frío.

Aunque me cueste mantener la calma.

Nota sobre un desinterés

La mayor parte del tiempo no es beneficiosa para una devaluación de nuestros afectos. Hay una malsana tendencia a depreciarnos y erigirnos desinteresadamente a la mansedumbre de una existencia, acaso vacía y egoísta que busca alejarnos de todos.

Hay un mercado aparte de divisas e intercambios corrientes, donde no fluyen las estrategias ni emergen las tácticas. Cada quien se desvanece al vaivén de las horas y no hay precisión que valga la pena, ni como para dar sentido a las penas.

Agrego una comisión, por si esta lectura cae al abandono de la vista.

Mi esposa tiene un imán

...que conjuga a sus problemas

Los espera pacientes y pareciera 
que tras las luces no hay un acuerdo

o un favor que se suscriba a su pericia

Así que recae a sus labores
como un aguacero.

Mi esposa tiene un imán.

jueves, marzo 27, 2025

Complicidad

Hola, me llamo complicidad y guardo tu mirada levemente como una breve alegoría que juega con tus cabellos, mientras esperas al del delivery; que hoy guardará tu contacto y te evocará con la virilidad con que se hace más intensa la soledad de un emigrante.

Tu frente tiene marcas de una sonrisa inocente y tu mirada colorida parece jugar con el falso plano secuencia de un director de cine acusado de acoso. Y como que todo ese rollo, últimamente se ha hecho común en tu país como en el mío, me pongo a pensar como un simple mortal; viéndote que eres más diosa que la noche y tan concisa como mi paso. 

La pizza demora y tus labios se humedecen como evocando un sabor olvidado por la fragancia. Yo sólo quisiera pasar la noche contigo. Eso no lo pienso yo esta vez, sino es lo que te escribirá el del delivery. Pero tu sonreirás resuelta y concisa como la noche, y más porque esta vez nos recordaremos unidos en la memoria; como dos cómplices.

Tengo un Problema con el Inglés

Tengo un problema con el Inglés
            de mi castellano.

Rebusco y rebuzno cuando escribo una palabra
o cuando la vuelvo a su esencia materna.

Pero me parece extraña
            como el germánico.

Así que tildo y capitalizo de más, exageradamente
como un centinela exacerbado por la soledad.

O por la Atalaya que alguién desprovió de luz
porque se dió cuenta que estaba en el año 1937.

Tengo un problema con el Ingles,
            a mi paso por Callahuanca.





Blanco de Estambul

No te conozco más que de cejas,
mi vista te es austera y apenas
transitas como pera en una ensalada
repleta de fragatas.

Blanco de Estambul que al sol navegas.

Tienes la corteza del cansancio
que prolonga mis pasos y anhela la lluvia
hay poder más allá del espacio
cual color cromo de un álbum de penurias.

Pero yo no te conozco.