sábado, diciembre 19, 2009

Una partida de damas, un ajedrez de arena, una espera a la salida, una caricia del juguete. Todo es parte de tu espectáculo.

Una llamada a distorsión, un meteorito de Cupido, un ennegrecer de piedras níveas, una lluvia de paladar que se apresta al vicio. Un espectáculo. Una realidad que pone en riesgo a mis vicios y a sus bailes, una realidad que no justifica sus muletas ni sus cargos, ante el frío impuesto de tus labios.

En Esto que se Llama II

Las brisas se refrescan
con el afán elemento
de las turbinas
sobre mi cuerpo rojo

Ignora acaso la tarde
el triunfo de mis dedos.

El descanso entonces
va infantil al mundo
de la arena y las penas
del silencio enloquecido

Y sigo aquí...

Una especie es devorada
por la sabiduría del cielo
olvidando así la antiguedad
con que esperaba el destino

La luz se alaba en semillas
la conciencia del instante.

Decirle al día que sus rayos
parecen refugios de la playa
a lo lejos el sol su mirada
ruge aerodinámico al caminar

Y sigo aquí...
En esto que se llama
soledad.

Versión original en 2004

Previo a tus Deseos



Cuando me guíes de la mano a la oscuridad de tu cuerpo, cuando me refriegues como atuendo de tu abrazo; podré afirmar que no se trata de ti o una lumia agitada. Sólo es la comprensión del tiempo. Sólo es la acción de tus valles.

Y no hay vida que influya en tus llanuras, ni centros líquidos que anticipen mis mandíbulas. Ahora desde tu postura de estrella, sabré que reposo como una balada. Previo a tus deseos.

Tiradito de Naranja


a Micho, Micha, Bicho y Bicha

Soberana languidez sobre el gris
felino al calor de tus pasos
tus pasos que erigieron cumbres
impidiendo llegar a ti
mas la felicidad entre aplausos
se retira glorioso al Este.

La manifestación suprema de tu gracia
es la naturaleza amiga a tu semejanza
a tu semejanza maternal
dispuesta a dibujar los vectores
en mi piel que te extraña también ahí.

Como es uno ante la morfología y su opulencia
a la figura que gestiona sus tendencias
glotonería que llama pronto a mi servicio.
pronto a mi corazón mis manos a mi vida
que perdió sus lágrimas pensar transpirante.

El siglo aprendió de tus cuevas y tu presencia
el tiempo amigo absorvió a nuestros ángeles
cuya esencia de niños fundió mis pupilas
estructura tan madre tan pezones
magnitud que me llevó también al Noroeste.

Tigrillo en tanto aquietó sus líneas
con un fondo musical de trenes y rubias
van rehaciendo mi mente culinariamente
tiradito de naranja de líquido excedente
para mis cinco del amor retoños.


Versión original en 2004
Ahora que realzo la existencia de Lima y sus mirones, escribo bajo la unidad oscura de sus vecinos. Ellos expuestos como de costumbre, al agitado dactilar de sus vivencias, pueden desde aquí comprender lo que es la lástima y la noche. Tal es la intención de este por sí saludo.

La caricia urbana no siempre empieza con el día y ahora más que siempre las tardes nos saludan. No sabemos por lo tanto si tras los sonidos del progreso, una piedra nos ofrenda la cabeza, o si la lluvia se almacenará solidaria en las escaleras que terminan en el techo. El techo del Perú.

A Veces

A veces
al llamar al horizonte
le obsequio mis lo sientos y mis tardes
en una palabra mis tareas humanas
y algo más que mi ser de irresponsable.


A veces
me apiado del suelo para comentarle
de sinceridad y despertares de escritura
cuando bien se espera un desvelo
un café que me aleje de la cama.


A veces
bromeo al autor de mis venas
ciclópeo que transita inverso a sus pasos
la velocidad de sus crines empero
justifica mi puesta al lavabo.

A veces
juego a ser mis lágrimas
a la manera intraterreste
a mis recuerdos de fiestas faciales
donde el color me encuentra perdido.

A veces
finjo de consuelos con el viento
en donde mi debilidad expande
su fuerza de mente salvaje
para darme la esencia de lo ajeno.

A veces
busco una pareja a mis labios
distinto al sabor de furcias
distinto al animal que me desnuda
como producto cercano a mis cocientes.


Versión original en 2004

Tu Fuego

Tu fuego reposa congruente
las tramas de tu nombre
me iluminas empero
y la libertad se torna
mujer
carencias
y Faustos.

Tu fuego me asombra a tus pies
me ensalza
cambiante
y bendito al infinito.

Muralla

Dejarlo al tal!
aflicción que me separa del creer
aunque la muralla diga únicamente
que no y una negación para el sí.

Ocultarlo a más!
(referirme al tiempo y a sus ruinas)
y disimular bajo turbias cegueras
viendo la muralla apoderarse de mi

Permitirlo así!
(besando a lo apto bien)
tangible de la luz sin razón
y apartando la muralla a elogiar.

Definirlo al ya!
y a lo indudable a delimitar
saludando a las noches del pedestal
creyendo de respuestas mi muralla.

Versión original en 2004
Tu piel es el inquieto / perfume
que me encebolla el alma

la marea que atraviesa mis cenizas
en este frío capital
que me zozobra
en instantes
mi vida
ilusión
.

Gonadan Blues

Cuerpo no de mi cuerpo bendito se corrompe
ante la silueta del silencio y su fisonomía.
Intenciones mineras que llegan al fondo
entorno que evoca al tiempo apetecible.

Apetecible al paladar que bien succiona tus gracias
natural esbelta una princesa ilusoria y fulminante.
Placer ilegal que gobierna mis instintos inefables
escondes mi versión de hombre mujer incandescente.

Incandescente que es el gozo ante una fricción intensa
cielo ignorante que recorre mis espacios en el acto.

Líquida demencia en la mansedumbre de mis cabellos
onanismo de almas que condensan tu cuerpo no de mi cuerpo.

Versión original en 2004