Sentado contemplo la anatomía de estas
mansas letras
rodeándose del tiempo
Viento eterno y natural
que resume sus pasos.
A kilómetros
casi cientos
respondo al deber
con un ataque de inercia
y recuerdos.
La tarde recién comienza
y por si ocurre algo sólo quedará el pentágono
Otros siniestros no existen, sólo la vida
en la Refinería.
Sentado contemplo.
Paradero Autorizado
Ventanilla
27/11/08
//Poema inicial de la serie 57 kilos después; estos versos transcurren en paraderos de transporte público; en los que pueden suscitarse diversas emociones o eventualidades.
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