sábado, mayo 31, 2025

Cuando lo que no te mueve es un viaje

El ángulo, por matemática o según su ramificación, correspondería a un obtuso. La agudeza de esta afirmación no recae al sólo hecho del cálculo ni de la precisión. Sino de una falta de escuadra y reglas, como las que usaba el profesor de matemática con filiación a Patria Roja.

Mi ángulo es mi pensamiento, y que de por sí ya no se sorprende con un boleto de avión o un sello para un pasaporte del que nunca aprendí su número. ¿Entonces, qué tipo de pensamiento debería proyectar en este sentido de reloj?

El pensamiento del paso del tiempo, del libro por escribir, del jardín por reflotar o del pequeño ser que cubrirá mis horas de desvelos pero de dicha. He ahí mi pensar y tal vez mi nueva esencia. 

He ahí de por qué lo pienso todo postergar.

No se trata de la calma

Quiero despertar contigo.

Olvidarme de tu paso por los Alpes,
con la mirada abyecta del tipo de cambio.

Del charco que cruzamos a duras penas
con las ganancias de la nocturnidad.

Quiero olvidar contigo.

La sola idea de perdernos en un París diminuto,
con su paso férreo imperecedero.

En el aburrimiento de los gastos
con la mísera denegación del frío.

Aunque me cueste mantener la calma.

Nota sobre un desinterés

La mayor parte del tiempo no es beneficiosa para una devaluación de nuestros afectos. Hay una malsana tendencia a depreciarnos y erigirnos desinteresadamente a la mansedumbre de una existencia, acaso vacía y egoísta que busca alejarnos de todos.

Hay un mercado aparte de divisas e intercambios corrientes, donde no fluyen las estrategias ni emergen las tácticas. Cada quien se desvanece al vaivén de las horas y no hay precisión que valga la pena, ni como para dar sentido a las penas.

Agrego una comisión, por si esta lectura cae al abandono de la vista.

Mi esposa tiene un imán

...que conjuga a sus problemas

Los espera pacientes y pareciera 
que tras las luces no hay un acuerdo

o un favor que se suscriba a su pericia

Así que recae a sus labores
como un aguacero.

Mi esposa tiene un imán.