jueves, diciembre 25, 2025

Sólo Ámame

Con inquietudes
    con el frío
        con tu paciencia

Adherida a esta herida
    de sombras cautiverio

    Cálida e infinita.

Sólo ámame.

Y llega a mi como los segundos
desprovistos de origen

    y pasaportes.


Niña Aparte

Déjame reír sobre tus tiempos
    acomodar el claro de luna
        que se somete al piano

Ligero y enriquecedor del destino.

Déjame niña escapar contigo
    a la gracia del olvido

    Que se apiada del mundo
como una cruz incendiaria.

        Déjame ir a ti

Niña aparte.


Mustigante

Es hablarte

Intrigante.

Beligerante, de aquí a otra parte
y dibujarte.

mansa y eterna. Toda arte.

Humanizarte

y sentirme tan galante
fiel y apto

A impresionarte.

¿Qué negativa es esa? De decirle a mi piel, que no se adscriba a esa consular fragancia de tu cuerpo que no conoce del tiempo. Ni tu mirada existe, ni tu piel es crucial como un punto aparte a la hora que demarca su importancia. 

¿Y a qué prerrogativa intenta? Su sola intención de transitar hacia un castillo alejado y crepuscular. Su sola virtud que no descansa en mi existencia y que interfiere con los días hexadecimales desde creado el universo.

Eres así, frágil envolvente y sempiterna.
No me tientes
    tinta amarga
        que de apenas surge a la luz.

No me ocultes
    ósculo de luna
        que de dichas no se impla.

Negativa de ser 
    que conoce al auge
    incipiente de mi vida.
      

No Hay Fuego Disciplina

Cada vez que tiemblo
sobre el calor de tu evocación

sobre el fragor de tu revelación.
Sólo soy.

Cada vez que disipo
las formas luces de tu soledad

las líneas frágiles de lo occipital.
Sólo soy esencia.

Y cada vez
que disimulo

toda vez que la luz y sol
me revelan 

queda esta conclusión
y que estoy solo.
Nostalgia. Una palabra invidente que se desfiguraba con unas cuantas gotas de abedul, rayano al tiempo. Fragancia breve que se diluye en minutos, mientras se eleva la temperatura del arbusto.

Y entre ceja y ceja, uno renace eterno para predecir las horas, las sinfonías y las veces con que recordamos el cómo crecimos entre juegos y risas. Y esos abrazos que se encuentran cada año. La luz de la casa se conjuga a lo triste y no hay predominio vegetal sobre el silencio.

Mientras, unas velas enormes, nos hablan de una esperanza de eternidad. Nostalgia 
Yo quiero estar
para luego ser

y palidecer.

Yo quiero sentir
para luego vivir

y revestir...

Esa coraza de fuego abierto
entristecido.

Esa mirada infinita
inapropiada.

Yo te quiero 
sólo a ti.

La Vera del Silencio

Sobre la vera del silencio, transcurro para atenuar tu voz de guía e intérprete entre una fragilidad que apenas se retracta. Porque como dicen algunos, no hay intención después de las puertas. 

Así proseguimos la marcha, mirándonos como dos incógnitos huéspedes del infinito. La oscuridad es un privilegio y nuestras voces juegan suaves rimas tristes plenilunio. Sé que apenas eres tú superponiendo ese yo incandescente.

Pero sé que también eres tú, eterna y silenciosa embajadora de mi suerte.

Cálida Extenuante

Bajo mi quietud
observo tu piel y mi voz transita

clara y sideral
apenas eterna.

Cercana.

En tus ojos 
el poder se detiene

como una capa de rocío
que reinventa los amaneceres.

Empero el cansancio.

Cálida extenuante.