¿Qué negativa es esa? De decirle a mi piel, que no se adscriba a esa consular fragancia de tu cuerpo que no conoce del tiempo. Ni tu mirada existe, ni tu piel es crucial como un punto aparte a la hora que demarca su importancia.
¿Y a qué prerrogativa intenta? Su sola intención de transitar hacia un castillo alejado y crepuscular. Su sola virtud que no descansa en mi existencia y que interfiere con los días hexadecimales desde creado el universo.
Eres así, frágil envolvente y sempiterna.
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